2005/08/25

LA JUVENTUD Y EL NUEVO LIDERAZGO NACIONAL por Enrique Duque

Ecuador es un país políticamente variante, con gente políticamente analfabeta. Se deja arrastrar por quien ofrece mayores promesas y mejores regalos en época de campaña o de gobierno; nuestra población desconoce por completo la ideología de cada partido político que la representa.Si hablamos con un ecuatoriano promedio sobre política, encontraremos un conocimiento popular adquirido gracias a diarios, noticieros, revistas y comentarios de barrio mas no obtendremos una respuesta que denote conocimiento apropiado para juzgar o elegir qué camino tomar: la izquierda, la derecha, el centro, el centro izquierda o el centro derecha; la protesta ante el sistema político en nuestro país ha sido permanente, con diferencias obvias entre las zonas rurales y las urbanas. Esto ocurre debido, entre otras causas, a la mala y también obsoleta generación de políticos y politiqueros que se encuentran a la cabeza de la mayoría de partidos políticos representativos ya que sin más que ofrecer a la gente vanos regalos e ideas de antaño ¿qué nos queda sino esperar un pueblo políticamente apático e ignorante?Hoy más que nunca se requiere una renovación, una innovación del liderazgo nacional. Los jóvenes debemos participar con libertad absoluta y con autonomía y así, brindar nuevas propuestas para hacer realidad un Proyecto Nacional de Cambio. La Política ha excluido a la juventud como actor y como sujeto protagónico de los cambios globales que le urgen a la sociedadPartiendo de la aportación de Pierre Bourdieu, quien plantea que las relaciones entre la edad social y la biológica son muy complejas y, por tanto, suelen estar sujetas a manipulación, sobre todo en el sentido de concebir a los jóvenes como una unidad social con intereses comunes, por el único hecho de compartir un rango de edad, vemos como punto de partida en torno a la problemática de los jóvenes la mala interpretación del significado del concepto juventud.Ecuador cuenta con una juventud heterogénea, lo cual constituye una enorme riqueza social y al mismo tiempo un gran desafío para políticas y programas; asimismo, la juventud en general ha demostrado gran capacidad para sobrevivir en un medio totalmente adverso. Cuando los jóvenes han tenido la oportunidad de liderar, han demostrado grandes cualidades como dirigentes.Independientemente del camino que elegimos para realizar nuestras metas personales o del sendero partidista que preferimos para expresar nuestra preocupación por el ámbito político, los jóvenes tenemos una responsabilidad común: la responsabilidad de ser la generación del presente. Estamos convencidos que asumir esa responsabilidad como generación es el mejor camino.Más allá del voto, nuestro rol hoy tiene que ver con participar activa y críticamente en la toma de decisiones públicas, expresar nuestras opiniones en todos los ámbitos, hacernos responsables de los problemas comunes. La responsabilidad social es una tarea que no podemos eludir y, que llevaremos a cabo desde ONG`s, asociaciones, medios, etc.; debiendo ser los partidos políticos quienes abanderen el proceso de cambio generacional en nuestra sociedad.Es importante para toda organización que aspire a tener un sentido de futuro, percibir los cambios y ser parte de los mismos.Cuando una organización o un partido político otorga una participación a los jóvenes no sólo se garantiza así mismo renovación y vigencia, sino también su adaptación a los cambios y a las circunstancias, al dinamismo, entusiasmo, nuevas ideas y lo más importante, reafirma su supervivencia en un mundo en el cual las ideas evolucionan permanentemente y no permiten detenernos a contemplar conceptos de antaño ni glorias pasadas.