CUANDO LA PATRIA SE DESANGRA
Por: Esteban Rubio.
Es hora de hacer una cita, no las acostumbradas reuniones en las que se critica y se clava la mirada en el ayer, llenándonos de nostalgia, unos criticando, otros manifestando que todo, antes era mejor.
Es momento de congregarnos por la democracia, por la libertad y por el derecho. Es hora de reunir al país, y no tan solo de forma local, regionalista, y lo que es peor, interesada.
Por ello y por que la saliva que pega al Ecuador, se seca, y se convierte en sangre, es que debemos hacer que esta invitación, de jugárselas por nuestro casa, sea un acto transformador, a la que los representantes de gobiernos seccionales, y distinguidos políticos (por que si los hay), ancianos, niños mujeres, jóvenes, pueblo en general asaltemos el amanecer para enriquecerlo de una verdadera democracia.
Reunión en la que debe estar presente el coraje de hombres de América, que han entregado y entregan de una u otra manera su tiempo, su espacio, familia y más..., por nobles ideales, hombres como Bolívar, Alfaro, Rumiñahui, Castro, Guevara, luchadores de la libertad.
Manifestación que debe ser permanentemente todo un tránsito de esperanza, también de angustia, de progreso; para, definitivamente decir que nuestros pueblos nacen con inspiración democrática, en el que solo leer la Carta Fundamental, sea símbolo de respeto, y garantía al ordenamiento jurídico.
Son Cartas Constitucionales, Cartas Constituyentes, que lo único que deben reflejar es la voluntad del pueblo, y como una modalidad, o expresión del referéndum, teniendo siempre en cuenta la manifestación esencial de su querer.
Sin embargo, es menester resaltar que quienes nos reuniremos estamos convencidos, realmente catequizados en la democracia, en la libertad y que, en lo absoluto manifestamos indiferencia, por los agobiantes momentos que vive nuestro país.
Reunión que debemos propiciar con el único afán, de afianzar la democracia, pues, el único camino es la democracia latino americana. Sin permitir que sigamos la senda que otros quieran trazar, travesías extremistas ( por Ej. ...fuera todos...) que son indefiniciones, espíritus contradictorios.
Es preciso incluso convocar aquellos que hablan de profundos procesos transformadores y que pretenden que las cosas estén hechas de la noche a la mañana, cuantos años han durado, cuantos años han tardado, y en algunos casos no se ven los frutos, de proceso libertarios, para que así pueden sentir que el proceso es constante, y que la lucha es aún, permanente.
Convocar también a la conciencia gobiernista, demostrándole que el ser humano no es un medio, es el destinatario de la acción de un gobierno, y ese ser humano tiene y debe cumplir con las normas que regulan su convivencia, ser humano que se somete al imperio de la ley.
Preferible un ser humano con calidad humana, que uno con genialidad sin calidad humana.
Por ello hay que auto convocarse, para defender la norma constitucional, y no permitir nunca... jamás, el apartarnos de ella, para aplaudir la brillante iniciativa del soberano, de discutir los problemas nacionales.
Brillante iniciativa, pero no en seudo asambleas en las que se pretende ensayar el proyecto de país. No estamos en etapa de pruebas.
Pero muchos dirán, y coincido con ustedes, que esto, es simple palabrería. Yo, les digo que si. Ya que si no actuamos, estamos cadavéricos, pero que el fin es concienciar, reflexionar, empezar a sincronizar nuestra historia. Y luego reaccionar como muchos lo estamos haciendo. Desde cada trinchera, estar permanentemente comunicado y en acción, contribuyendo como a cada quien corresponda.
Auto convocatorias históricas, llenas de esperanza nacional, y no solo electorales, competencias legítimas, guerra intelectual propositiva, propia de un proceso electoral, conquista al poder que no es el premio al ganador, para disfrutarlo a sus anchas, este es el primero que debe actuar apegado a la norma constitucional.
Y por último recordar que en este Ecuador, del Carchi al Macará, la sed de justicia social, libertad y democracia participativa, siempre la conseguiremos con la honesta lucha del pueblo, con la incansable fortaleza de la palabra, y asumiendo el encargo de nuestros antepasados, evitando que un indio, mestizo, cholo se desangre, por que ese, es el Ecuador.
Así, distinguidos compañeros socialdemócratas, ustedes y yo jamás retornaremos, solo tenemos un camino, ir hacia delante, y continuar hacia delante, por la justicia, la libertad y la democracia. Las embarcaciones han sido quemadas.