ECUATORIANO A TIEMPO COMPLETO
Por: Esteban Rubio
Por el momento atormentado que vive nuestro Patria, y el desaguisado propósito de ciertos seres incongruentes que, pretenden llamarse políticos, por el tan solo hecho, de que una desventura electoral los eligió; también, por la exagerada tolerancia que hemos probado, durante este cuarto de siglo democrático en Ecuador.
Por el despertar alejado de verdaderos líderes políticos y, el adormecer profundo del pueblo en general, cual rebaño que importa pastores de todo tipo (outsider); por la exagerada contraposición del pueblo con el pueblo, para crear el caos en el país, el mismo que siempre es manejado por los arribistas de alto nivel.
Por la imprevisión e improvisación, por la demagogia y la rastrera elucubración de quienes pretenden o dicen dirigir los destinos de la Patria, ( a quienes hay que frenarlos).
Y como no decirlo también, por el verdadero convencimiento de que, en este país y, en nuestro Partido, existe el compromiso de Patria, como el suficiente personal experimentado e inexperto que está, en busca de la oportunidad y la preparación, y por el cambio que esta juventud preconiza, propone e impone, en busca de una solución histórica que agrupe a todas las fuerzas sociales, capaces de garantizar el progreso y la independencia nacional de la mano de trayectorias intachables de políticos miembros del partido.
Por eso, y por un sinnúmero de razones más, se hace necesario un DEBATE POLÍTICO, en nuestro partido Izquierda Democrática.
Un debate constante, transformador y a diario en cada conversación, reunión formal e informal debemos debatir y concluir, por que es muy prudente hacerlo ahora, y no mañana, por que nuestro Ecuador que esta pegado con saliva.
Por esto y por mucho más, es fundamental crear el debate político, desarmar los cuasidelitos, que pretenden cometer ciertos movimientos sociales, a pretexto de ser los salvadores (y digo cuasidelitos por que creo que pretender destruir nuestra patria, debería ser calificado como tal).
Esto es, a mi criterio, la más acertada convicción de nuestro momento, y es así, por que ese, es el reclamo de un pueblo.
Momento en el que debemos obligarnos a seguir sustentando la tesis, de la única forma valedera de mantener intacta la constitucionalidad, haciendo vivir una auténtica democracia.
Aquella democracia responsable, participativa, electoral, de respeto a la calidad humana, la de concreción de actos, de respeto a las leyes y de su aplicación sin favoritismos.
Pues, estamos viviendo una de las fases del gran desafío nacional, donde permanecer estáticos es retroceder. Y sorprendernos por lo que acontece en nuestra Patria, para unos es una opción. Para nosotros, es la prueba de fuego en la que la capacidad democrática se demuestra con ideas y obras que enfrentan la calumnia y rastreras acciones humanas.
Demostremos que nuestro partido que es incluyente y no excluyente y junto a su pueblo que ama la libertad y la justicia social, es capaz de levantar al gigante dormido. Demostremos que el trabajo honesto el desarrollo económico y la verdadera democracia se pueden dar sin esclavitud.
Y precisamente así es como debemos re-escribir nuestra historia, que ha sido accidentada. Dejando que el arribismo, fanatismo, pasiones, negaciones sean tan solo términos en el texto, letra muerta.
Que no sean los críticos que hasta la fecha jamás han dado una solución positiva, que no han comprendido al pueblo, sino en el único afán de la desorientación.
Seamos nosotros los que indiquemos el derrotero, con profundidad para distinguir lo transitorio de lo permanente, para así crear una verdadera historia nacional, fuera de la influencia de los fanáticos efervescentes.
Como ecuatorianos a tiempo completo, socialdemócratas por convicción, y orgullosos de nuestro pueblo, es el instante de cambiar nuestra historia.
Somos nosotros los depositarios de la esperanza nacional, y enemigos de crear falsas expectativas.
Por eso me permito invitar a la acción reflexiva.
Por: Esteban Rubio
Por el momento atormentado que vive nuestro Patria, y el desaguisado propósito de ciertos seres incongruentes que, pretenden llamarse políticos, por el tan solo hecho, de que una desventura electoral los eligió; también, por la exagerada tolerancia que hemos probado, durante este cuarto de siglo democrático en Ecuador.
Por el despertar alejado de verdaderos líderes políticos y, el adormecer profundo del pueblo en general, cual rebaño que importa pastores de todo tipo (outsider); por la exagerada contraposición del pueblo con el pueblo, para crear el caos en el país, el mismo que siempre es manejado por los arribistas de alto nivel.
Por la imprevisión e improvisación, por la demagogia y la rastrera elucubración de quienes pretenden o dicen dirigir los destinos de la Patria, ( a quienes hay que frenarlos).
Y como no decirlo también, por el verdadero convencimiento de que, en este país y, en nuestro Partido, existe el compromiso de Patria, como el suficiente personal experimentado e inexperto que está, en busca de la oportunidad y la preparación, y por el cambio que esta juventud preconiza, propone e impone, en busca de una solución histórica que agrupe a todas las fuerzas sociales, capaces de garantizar el progreso y la independencia nacional de la mano de trayectorias intachables de políticos miembros del partido.
Por eso, y por un sinnúmero de razones más, se hace necesario un DEBATE POLÍTICO, en nuestro partido Izquierda Democrática.
Un debate constante, transformador y a diario en cada conversación, reunión formal e informal debemos debatir y concluir, por que es muy prudente hacerlo ahora, y no mañana, por que nuestro Ecuador que esta pegado con saliva.
Por esto y por mucho más, es fundamental crear el debate político, desarmar los cuasidelitos, que pretenden cometer ciertos movimientos sociales, a pretexto de ser los salvadores (y digo cuasidelitos por que creo que pretender destruir nuestra patria, debería ser calificado como tal).
Esto es, a mi criterio, la más acertada convicción de nuestro momento, y es así, por que ese, es el reclamo de un pueblo.
Momento en el que debemos obligarnos a seguir sustentando la tesis, de la única forma valedera de mantener intacta la constitucionalidad, haciendo vivir una auténtica democracia.
Aquella democracia responsable, participativa, electoral, de respeto a la calidad humana, la de concreción de actos, de respeto a las leyes y de su aplicación sin favoritismos.
Pues, estamos viviendo una de las fases del gran desafío nacional, donde permanecer estáticos es retroceder. Y sorprendernos por lo que acontece en nuestra Patria, para unos es una opción. Para nosotros, es la prueba de fuego en la que la capacidad democrática se demuestra con ideas y obras que enfrentan la calumnia y rastreras acciones humanas.
Demostremos que nuestro partido que es incluyente y no excluyente y junto a su pueblo que ama la libertad y la justicia social, es capaz de levantar al gigante dormido. Demostremos que el trabajo honesto el desarrollo económico y la verdadera democracia se pueden dar sin esclavitud.
Y precisamente así es como debemos re-escribir nuestra historia, que ha sido accidentada. Dejando que el arribismo, fanatismo, pasiones, negaciones sean tan solo términos en el texto, letra muerta.
Que no sean los críticos que hasta la fecha jamás han dado una solución positiva, que no han comprendido al pueblo, sino en el único afán de la desorientación.
Seamos nosotros los que indiquemos el derrotero, con profundidad para distinguir lo transitorio de lo permanente, para así crear una verdadera historia nacional, fuera de la influencia de los fanáticos efervescentes.
Como ecuatorianos a tiempo completo, socialdemócratas por convicción, y orgullosos de nuestro pueblo, es el instante de cambiar nuestra historia.
Somos nosotros los depositarios de la esperanza nacional, y enemigos de crear falsas expectativas.
Por eso me permito invitar a la acción reflexiva.