VAMOS A UN “SI” PRUDENTE
Por Javier Orti
A la hora de decidir sobre la conveniencia o no de entrar a una Asamblea Nacional Constituyente de plenos poderes, debemos dejar a un lado las pasiones y elegir usando la metodología aplicada en la teoría de la elección racional, es decir, imaginar un escenario con cada respuesta y determinar el costo beneficio de esa elección.
Lamentablemente los actores que proponen tanto el “si” como el “no” en la Consulta popular, carecen de argumentos muy convincentes ya que sus opiniones están enmarcadas bajo sentimientos de odio, venganza, penumbra, miedo y sobre todo radicalismo. Por un lado se encuentran los conservadores natos, es decir los amantes del statu quo, pocos acreedores y acumuladores de la riqueza del país, miembros de las élites productivas e intelectuales que actúan con un miedo contumaz, ya que argumentan correr el riesgo de que la asamblea tope sus bolsillos y propiedades, además que caigamos bajo un régimen dictatorial de corte socialista radical al puro estilo chavista venezolano y por último, formando parte de los partidos políticos afectados por la destitución de los 57 diputados, quienes esperan dar el golpe respectivo de venganza. Por otro lado están los gobiernistas radicales, los que les denomino “los borra y va de nuevo, con simple golpe de mallete”, es decir los nuevos dueños de la razón, representados por nuestro Presidente de la República, quienes han originado este miedo que poseen los anteriormente mencionados por un silencio inquietante, penumbroso que no genera más que desconfianza, ya que no se respira transparencia, por lo tanto lo que no está claro puede contener objetivos oscuros. ¿Por qué no se informa sobre los objetivos gobiernistas que serán plasmados en la Asamblea Constituyente? ¿Porqué tanto misterio?
Por lo tanto todo este panorama genera indecisión, confusión e ignorancia de lo que está por suceder, y no lo dice el autor de esta plancha grabada, sino los tantos reportajes de los diversos canales que han preguntado a ciudadanos comunes y corrientes sobre la Consulta Popular de este domingo.
Pero ¿Qué quiere decir un “si” prudente? Quiere decir “decidir con sensatez” por que ganando el “no” seguimos en lo mismo, un país ingobernable sin salida y voluntad política, nada tentador a la inversión y generación de empleo; necesitamos gobernabilidad, para crear estabilidad, y eso solo se consigue reformando la parte orgánica de la constitución y escogiendo gente sensata y responsable para la Asamblea Constituyente, no polarizados defensores de intereses particulares. El futuro del país requiere de reflexiones prudentes y racionales, necesitamos un cambio, pero un cambio conciente que de paz y armonía entre los hermanos que conformamos la tan cantada y manipulada patria tierra sagrada.
Por Javier Orti
A la hora de decidir sobre la conveniencia o no de entrar a una Asamblea Nacional Constituyente de plenos poderes, debemos dejar a un lado las pasiones y elegir usando la metodología aplicada en la teoría de la elección racional, es decir, imaginar un escenario con cada respuesta y determinar el costo beneficio de esa elección.
Lamentablemente los actores que proponen tanto el “si” como el “no” en la Consulta popular, carecen de argumentos muy convincentes ya que sus opiniones están enmarcadas bajo sentimientos de odio, venganza, penumbra, miedo y sobre todo radicalismo. Por un lado se encuentran los conservadores natos, es decir los amantes del statu quo, pocos acreedores y acumuladores de la riqueza del país, miembros de las élites productivas e intelectuales que actúan con un miedo contumaz, ya que argumentan correr el riesgo de que la asamblea tope sus bolsillos y propiedades, además que caigamos bajo un régimen dictatorial de corte socialista radical al puro estilo chavista venezolano y por último, formando parte de los partidos políticos afectados por la destitución de los 57 diputados, quienes esperan dar el golpe respectivo de venganza. Por otro lado están los gobiernistas radicales, los que les denomino “los borra y va de nuevo, con simple golpe de mallete”, es decir los nuevos dueños de la razón, representados por nuestro Presidente de la República, quienes han originado este miedo que poseen los anteriormente mencionados por un silencio inquietante, penumbroso que no genera más que desconfianza, ya que no se respira transparencia, por lo tanto lo que no está claro puede contener objetivos oscuros. ¿Por qué no se informa sobre los objetivos gobiernistas que serán plasmados en la Asamblea Constituyente? ¿Porqué tanto misterio?
Por lo tanto todo este panorama genera indecisión, confusión e ignorancia de lo que está por suceder, y no lo dice el autor de esta plancha grabada, sino los tantos reportajes de los diversos canales que han preguntado a ciudadanos comunes y corrientes sobre la Consulta Popular de este domingo.
Pero ¿Qué quiere decir un “si” prudente? Quiere decir “decidir con sensatez” por que ganando el “no” seguimos en lo mismo, un país ingobernable sin salida y voluntad política, nada tentador a la inversión y generación de empleo; necesitamos gobernabilidad, para crear estabilidad, y eso solo se consigue reformando la parte orgánica de la constitución y escogiendo gente sensata y responsable para la Asamblea Constituyente, no polarizados defensores de intereses particulares. El futuro del país requiere de reflexiones prudentes y racionales, necesitamos un cambio, pero un cambio conciente que de paz y armonía entre los hermanos que conformamos la tan cantada y manipulada patria tierra sagrada.